¿Puede México devolverle la grandeza a América? El impacto de la carrera por la inteligencia artificial

¿Puede México devolverle la grandeza a América? El impacto de la carrera por la inteligencia artificial

La Carrera Geopolítica del AI: México como Estrategia Clave

En un momento en que todos buscamos cómo utilizar versiones de GPT para responder correos, Nano Banana para embellecer nuestras presentaciones de Google Slides, y Grok para convertir fotos en videos, a menudo olvidamos que la conversación sobre la inteligencia artificial (IA), vinculada al poder global y la seguridad nacional, es mucho más compleja. Detrás de los memes y las estrategias de productividad, hay una carrera geopolítica seria, y la relación entre Estados Unidos y México podría ser una de las dinámicas más importantes y menos apreciadas que moldearán el comercio y la política económica en los próximos años.

Más Allá de los Algoritmos

El liderazgo en inteligencia artificial no se centra únicamente en algoritmos. Se trata también de hardware, energía, datos, talento, resiliencia y seguridad nacional. Los modelos de IA no se entrenan solos en la nube; requieren una enorme capacidad de computación, servidores físicos, chips avanzados, cadenas de suministro seguras e infraestructura ininterrumpida. En este sentido, la IA se asemeja mucho más a la manufactura que al software. Y aquí es donde América del Norte, especialmente México, juega un papel crucial. El marco de comercio digital del T-MEC se está convirtiendo en una herramienta de seguridad nacional, regulando flujos de datos, infraestructura y confianza de formas que influyen directamente en la competitividad de la IA.

Desafíos y Oportunidades

A medida que persisten las tensiones con China y se endurecen los controles de exportación sobre chips avanzados, Estados Unidos enfrenta un desafío crucial: escalar rápidamente la infraestructura de IA de manera segura y cercana a casa. Esta es una carrera donde el mundo digital avanza más rápido que el físico. El liderazgo en IA, en última instancia, depende de los semiconductores, y actualmente, aproximadamente tres cuartas partes de la capacidad de fabricación de chips a nivel mundial se concentra en el este de Asia, con la producción avanzada expuesta a riesgos geopolíticos significativos.

Inversiones Clave en México

Un ejemplo concreto es que México se ha convertido en hogar de inversiones significativas en la ensamblaje de servidores de IA y “superchips”. Los servidores de próxima generación GB200 de Nvidia se están ensamblando en Jalisco a través de Foxconn, junto a un ecosistema en crecimiento de proveedores que se trasladan desde Asia. Estas instalaciones no están diseñadas para el mercado mexicano; están construidas para servir a las necesidades estratégicas de América del Norte. Esta estrategia de “nearshoring” no es solo una moda, sino un enfoque en la cadena de suministro de IA.

La Importancia de la Infraestructura

Para comprender por qué la ubicación de la infraestructura es tan importante, es fundamental observar dónde reside efectivamente la columna vertebral de la economía digital. La IA no se encuentra en la nube; se aloja en centros de datos. Y estos centros son geográficamente muy concentrados, convirtiendo la ubicación, la energía y la conectividad en activos estratégicos.

Sin embargo, el hardware es solo parte de la historia. La IA también depende de muchos centros de datos. México se está convirtiendo rápidamente en una extensión de la columna vertebral digital de América del Norte. Inversiones multimillonarias de Microsoft, AWS y otros están transformando ciudades como Querétaro en nodos críticos para cargas de trabajo de nube y IA. Habilitados por las reglas de comercio digital del T-MEC, estos centros de datos operan dentro de marcos regulatorios y de privacidad compatibles, permitiendo a las empresas estadounidenses expandir su capacidad, mejorar la latencia y construir redundancia sin salir de la región.

Resiliencia en la Infraestructura

Esta infraestructura distribuida es crucial para la resiliencia. Los sistemas de IA no pueden permitirse el lujo de tener tiempos de inactividad. En escenarios que van desde ciberataques hasta desastres naturales o estrés energético, tener capacidad de computación dispersa por todo el continente refuerza la continuidad. México y Canadá no son alternativas a Estados Unidos; son salvaguardias. Y la ventaja comparativa de México en este ecosistema no se trata de replicar fábricas de chips avanzados, sino de fortalecer las capas de ensamblaje, pruebas, empaque e integración que hacen que el hardware de IA sea escalable y resiliente en toda América del Norte.

Desarrollo del Talento

El liderazgo en IA depende fundamentalmente de las personas, no solo de las máquinas. México produce miles de ingenieros y graduados en ciencias de la computación cada año, muchos de los cuales ya están integrados en empresas e ecosistemas de investigación norteamericanos. Las universidades mexicanas gradúan más de 130,000 ingenieros anualmente, además de casi 3,000 graduados de maestría en ciencias de la computación o campos relacionados, la cifra más alta de América Latina. La movilidad del talento bajo el T-MEC, combinada con estándares compartidos y coordinación regulatoria, acelera la innovación manteniendo las capacidades críticas dentro de la región.

Un Futuro Compartido

Bajo esta perspectiva, la IA se convierte en una historia familiar. Al igual que en manufactura, comercio y energía, Estados Unidos no necesita “hacerlo todo solo”. Necesita un sistema regional confiable e integrado que reduzca riesgos, incremente la escala y preserve la autonomía estratégica. México no es un competidor en la carrera de la IA; es un habilitador.

La dominación en IA no se decidirá por quién escribe el mejor comando. Se decidirá por quién controla toda la cadena: chips, servidores, energía, datos, talento y confianza. La próxima revisión del T-MEC en 2026 no es solo un hito procedimental; es una ventana estratégica para consolidar la ventaja de América del Norte en IA antes de que otros modelos definan las reglas.

Conclusión

En el ámbito de la inteligencia artificial y el comercio, el futuro no trata de desvincularse de los socios más cercanos, sino de construir con ellos. La colaboración entre Estados Unidos y México puede definir el liderazgo regional en IA, ofreciendo grandes beneficios para ambos países.

Aspectos Clave

  • La infraestructura de IA es esencial para la competitividad económica y la seguridad nacional.
  • México está emergiendo como un socio estratégico en la cadena de suministro de IA en América del Norte.
  • El desarrollo del talento es fundamental para el liderazgo en inteligencia artificial.
  • La colaboración regional es clave para superar desafíos y utilizar oportunidades en el ámbito de la IA.