Educación laboral para trabajadores de la construcción en México

Educación laboral para trabajadores de la construcción en México

Transformación de la Educación en el Sector de la Construcción en México

Al pasar por un sitio de construcción en la Ciudad de México, Colima, Guerrero, Guadalajara, Puerto Vallarta o en prácticamente cualquier pueblo o ciudad, es posible que escuches un tipo de sonido distinto. No se trata del habitual golpe de la mampostería o del zumbar de una mezcladora de cemento, sino del suave murmullo de voces que cuentan y pronuncian sílabas. Es el sonido de adultos redescubriendo la alfabetización y el aprendizaje, un fenómeno que se está llevando a cabo gracias a la Fundación Construyendo y Creciendo.

Un Nuevo Enfoque Educativo

Bajo una lona remendada, una docena de trabajadores de la construcción en chalecos fluorescentes están sentados en mesas plegables con cuadernos y tabletas. Un profesor voluntario escribe un ejercicio de gramática en una pizarra apoyada contra un montón de sacos de cemento. Aunque puede parecer extraño, al mirar de cerca verás que un día de trabajo habitual ha hecho espacio para lecciones que muchos de los presentes pensaban que nunca regresarían.

La Importancia de la Fundación

En México, los trabajadores de la construcción tienen en promedio solo cinco años de escolaridad, lo que hace que las nuevas oportunidades sean muy bien recibidas. La Fundación Construyendo y Creciendo buscar transformar esta realidad al llevar la educación directamente a los trabajadores, en lugar de esperar que ellos vengan a la escuela. El programa ofrece educación primaria y secundaria, módulos de alfabetización digital y asesoría, todo instalado en lugares dentro o cerca de los sitios de construcción. Las clases se realizan antes del amanecer, durante el almuerzo o después del turno, los materiales son portátiles y los horarios se ajustan a las horas extras.

El mensaje es claro y humano: ya no tienes que elegir entre alimentar a tu familia y terminar el segundo grado.

La Necesidad de Crear Espacios Educativos

“En México, una gran parte de los trabajadores de la construcción no ha completado su educación básica”, afirma Roxana Fabris, presidenta de la Fundación. “Muchos comenzaron a trabajar a una edad temprana para apoyar a sus familias, lo que les impidió terminar la primaria o secundaria. La media nacional de escolaridad en México es de un poco más de nueve años, mientras que entre los trabajadores de la construcción, es solo de aproximadamente cinco años. De hecho, uno de cada diez trabajadores no sabe leer ni escribir.”

Desafíos Logísticos

Los vacíos educativos son la razón por la que la fundación se enfoca en llevar la educación a los sitios de trabajo. “A pesar de ser una de las industrias que más contribuye al desarrollo económico del país, el sector de la construcción tiene el segundo mayor nivel de rezago educativo en la economía mexicana, solo detrás de la agricultura y la pesca”, explica Fabris. “Por eso, este programa busca ofrecer oportunidades educativas directamente en los sitios de trabajo.”

Establecer un espacio de aprendizaje es una mezcla de carpintería y diplomacia; así que las asociaciones son fundamentales. Las empresas constructoras frecuentemente donan espacios y permiten horarios flexibles, además de ofrecer algunos estipendios o materiales como parte de su responsabilidad social corporativa.

El Papel de las Empresas Constructoras

“Las empresas constructoras desempeñan un papel fundamental. Proporcionan el espacio en los sitios donde se pueden instalar las aulas y permiten a los trabajadores asistir a las clases. También participan en actividades como inauguraciones y ceremonias de graduación, ayudan a fortalecer el programa dentro de sus proyectos y hacen donaciones que ayudan a mantener el aula en funcionamiento”, comenta Fabris.

Los equipos de la Fundación negocian un rincón tranquilo del sitio y adaptan el espacio con asientos. Los arreglos típicos son minimalistas, incluyendo mesas resistentes, una pizarra y un estante de materiales impresos.

Conectividad y Material Educativo

“Una vez que el espacio está listo, lo equipamos con mobiliario, computadoras, acceso a internet y todos los materiales necesarios para los programas educativos, incluyendo libros y útiles escolares”, añade Fabris. El servicio de internet se establece donde sea posible, pero cuando no es factible, las lecciones están diseñadas para funcionar sin conectividad constante.

Preparando a los Adultos para el Futuro

La pregunta sobre cómo enseñar a adultos que no han estado en la escuela durante años es central en la pedagogía de la fundación. Las lecciones están contextualizadas; los problemas matemáticos utilizan medidas comunes en el lugar de trabajo, la comprensión de lectura gira en torno a la seguridad laboral y las tareas del consumidor, y los módulos digitales enseñan habilidades prácticas como llenar formularios o enviar solicitudes de empleo. Cada participante recibe una evaluación inicial y un plan de aprendizaje.

“Nuestro proceso comienza con una conversación inicial en la que evaluamos el trasfondo educativo de la persona, su nivel de alfabetización digital y sus intereses de aprendizaje”, explica Fabris. “Si alguien no puede leer ni escribir, comienza con un programa de alfabetización y luego avanza a la educación primaria, secundaria y preparatoria.”

Apoyo Psicológico para el Aprendizaje

Apoyo psicológico es parte del modelo; los docentes enfatizan pequeños logros visibles para reconstruir la confianza. “El objetivo no es solo ayudarles a convertirse en mejores trabajadores y estudiantes, sino también en mejores individuos, mejores padres y miembros más fuertes de sus comunidades”, resalta Fabris.

Resultados Impactantes

Las tasas de finalización varían según el proyecto; hasta ahora, se han graduado 26,269 personas. Fabris asegura que estos números muestran un resultado positivo. “Esto puede variar dependiendo del proyecto y las condiciones laborales de los trabajadores, ya que muchos son transferidos frecuentemente a diferentes sitios de construcción. Sin embargo, aproximadamente el 60% de nuestros estudiantes logran completar sus estudios dentro del programa.”

Caminos Transformadores

El impacto humano es lo que verdaderamente importa, así que además de los resultados cuantitativos, se monitorean indicadores cualitativos como la confianza personal y la participación laboral. “Uno de nuestros estudiantes es Sebastián, quien se unió al aula en el sitio de Real Granada enfrentando serios desafíos con la lectura. Aunque sabía escribir, su educación había terminado en cuarto grado. Con orientación, paciencia y esfuerzo constante, logró completar su educación primaria y posteriormente sus estudios de secundaria.”

Pero no se detuvo ahí. “Decidió continuar con un programa de preparatoria en línea lleno de desafíos y circunstancias difíciles que pusieron a prueba su determinación. Con el apoyo de su asesor y la atención cercana del equipo, finalmente alcanzó su objetivo. Hoy, celebramos orgullosos el momento en que recibió su certificado de preparatoria, un logro que representa mucho más que un papel; es la prueba de que la perseverancia, el apoyo y la confianza pueden transformar vidas.”

Desafíos y Oportunidades Futuras

Las instituciones educativas y las agencias gubernamentales ayudan a validar los currículos y habilitar certificaciones, aunque alinear los plazos burocráticos con la rápida cadencia de los proyectos de construcción sigue siendo un desafío continuo. Ahora el apoyo se basa en un modelo mixto de patrocinio corporativo, subvenciones y donaciones en especie.

Según Fabris, “Como organización sin fines de lucro, dependemos en gran medida del apoyo de socios y donantes, y a veces las empresas no ven inicialmente programas como este como una inversión prioritaria, por lo tanto, trabajamos constantemente para sensibilizar sobre el impacto positivo que la educación tiene en la vida de los trabajadores y en la sociedad en su conjunto.”

La Visión a Futuro

La visión a largo plazo de la fundación es expansiva: integrar más profundamente las rutas de formación profesional, expandirse geográficamente a más ciudades y sectores, y normalizar la educación para adultos en el lugar de trabajo para que el aprendizaje sea un elemento permanente del empleo en la construcción y en industrias similares. “Nuestra visión es alcanzar a todos los trabajadores de la construcción que enfrentan vacíos educativos y proporcionarles las herramientas necesarias para mejorar sus indicadores de desarrollo humano”, concluye Fabris.

Conclusión

La Fundación Construyendo y Creciendo está haciendo un trabajo esencial y necesario al incorporar la educación en las vidas diarias de quienes construyen el país, aula improvisada por aula. Al mostrar un modelo eficaz en la educación de adultos, no solo están mejorando su futuro, sino también el de sus familias y comunidades.

  • La educación se lleva directamente al lugar de trabajo de los trabajadores de la construcción.
  • Se ha logrado un impacto significativo en la alfabetización y la alfabetización digital de muchos adultos.
  • Existen desafíos logísticos, pero se están superando a través de asociaciones y adaptaciones.
  • La visión a futuro incluye la expansión a otras industrias y un enfoque continuo en el desarrollo humano.