México considera el 'fracking sostenible' para reducir su dependencia del gas natural estadounidense

México considera el ‘fracking sostenible’ para reducir su dependencia del gas natural estadounidense

Claudia Sheinbaum Contempla Fracking Sostenible para Aumentar la Producción de Gas Natural en México

En una reciente conferencia de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que su gobierno podría permitir una forma de fracking sostenible para incrementar la producción nacional de gas natural. Este combustible, que México actualmente importa en grandes cantidades desde Estados Unidos, ha generado un debate sobre su uso en el país.

Cambio de rumbo en la política energética

La posible aprobación de esta controvertida técnica de extracción de petróleo y gas significaría un giro drástico frente a las políticas de la administración anterior, que bajo el liderazgo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, prohibió la ejecución de proyectos de fracking. A finales de 2024, Sheinbaum había prometido que durante su gobierno no se llevarían a cabo fracturas hidráulicas.

Sin embargo, en su conferencia matutina, la presidenta admitió que un grupo de expertos está evaluando la viabilidad de realizar fracking utilizando agua reciclada y “otros químicos” que minimicen los impactos ambientales asociados a esta técnica. “Todo el gas que importamos de Texas proviene de fracking,” comentó Sheinbaum, enfatizando que el estudio aún está en proceso y que las decisiones serán transparentes.

Consideraciones de soberanía y medio ambiente

Sheinbaum indicó que uno de los aspectos más importantes es la soberanía energética. “¿Cómo podemos producir más gas en nuestro país mientras aumentamos las fuentes de energía renovables?” se preguntó, señalando que México importa cerca del 75% del gas natural que utiliza, y muchos de sus centros de generación eléctrica dependen de este combustible.

A pesar de haberse opuesto al fracking durante años por preocupaciones sobre la contaminación y el uso del agua en regiones áridas, Sheinbaum ahora busca desarrollar tecnologías que reduzcan los impactos ambientales, usando reciclaje de agua y otros métodos. “Pero sigue siendo un tema bajo estudio,” reiteró.

La presidenta también subrayó que cualquier proyecto de fracking solo podría avanzar con la aprobación de las comunidades locales, y destacó la necesidad de discutir cómo fortalecer la soberanía energética del país.

El potencial de producción de fracking

Según informes, la producción de hidrocarburos líquidos en México podría aumentar en hasta 700,000 barriles diarios a través del fracking. Sin embargo, esta expansión requeriría una inversión significativa, estimada en aproximadamente 308 mil millones de dólares para desarrollar proyectos de gas natural en campos no convencionales.

El plan estratégico de 10 años de Pemex sugiere que la explotación de recursos de gas natural no convencionales podría sumar hasta 303 mil millones de pies cúbicos de gas para 2030. “Los avances tecnológicos alcanzados en la última década en diseño de pozos y perforación ayudarán a minimizar los impactos ambientales,” se señaló.

Reacciones y preocupaciones alrededor del fracking

A pesar del cambio de postura, la oposición al fracking continúa. La Alianza Mexicana Contra el Fracking, compuesta por más de 40 organizaciones no gubernamentales, ha advertido sobre los riesgos ambientales de esta práctica. “El fracking causa contaminación y compite por el uso del agua,” declararon, cuestionando las afirmaciones de seguridad que acompañan a la técnica.

La portavoz de la alianza, Beatriz Olivera, instó a Sheinbaum a atender “las voces del pueblo” en lugar de solo a los intereses de la industria. “La gente necesita conocer los riesgos involucrados,” afirmó.

Conclusión

En resumen, la administración de Claudia Sheinbaum parece dispuesta a revaluar el fracking en México bajo ciertas condiciones de sostenibilidad y aprobación comunitaria. Sin embargo, este cambio ha suscitado un debate intenso sobre la dependencia energética del país y los posibles daños ambientales que pueden derivarse de esta práctica.

  • Se está considerando el fracking sostenible como una opción para aumentar la producción de gas natural en México.
  • La presidenta subraya la importancia de la soberanía energética, cuestionando la dependencia del gas importado.
  • Las preocupaciones medioambientales persisten, con grupos de activistas exigiendo transparencia y protección del entorno.
  • El futuro del fracking en México está en estudio y dependerá de la aprobación de las comunidades locales.